Hace más de un año que no escribo nada en esta página. No encontré, ni el mejor momento, ni la motivación. Me decido ahora a incorporar unas líneas que no son mías, aunque las siento como si así fueran.
Hace unos días, mi hija Begoña me sorprendió con una aficción totalmente desconocida para mí. Sé que le encantan "las letras"; no en vano, ha escogido estudiar letras puras. Pero he de reconocer que me sorprendió cuando me enseñó estos versos, probablemente inspirados en uno de sus recientes viajes a Londres, que creo que, para alguien de su edad (aún está estudiando 2º de bachillerato) son más que notables.
Espero que, como a mí, os toque el corazón.
Londres
Donde el verde es más que un color
y el plateado no brilla por su ausencia,
cristales que tintinean caen al suelo
y lo impregnan con un fresco olor.
Allí, exiguas partículas rozan tu rostro frío
y captas, de tu alrededor, la esencia.
Cierras los ojos y sientes amor,
que te invade con su inigualable brío.
Las direcciones se mezclan con las pasiones
y los matices moldean oposiciones.
Sonríe, pasea, aprovecha:
tienes más puertas abiertas.
Begoña Ariza Sánchez


